La exposición que hoy presentamos nos invita a recorrer el universo creativo del palentino Ramón Margareto, un artista que ha sabido tender puentes entre la pintura y el séptimo arte. Sus cuadros, impregnados de color y movimiento, evocan escenas cinematográficas que trascienden la pantalla para convertirse en imágenes plásticas de gran fuerza expresiva.
Margareto, apasionado del cine desde su juventud, convierte cada lienzo en un homenaje a la magia de las películas. En sus obras aparecen personajes icónicos, atmósferas de rodaje y símbolos que remiten a la historia del celuloide. El espectador se encuentra con un diálogo constante entre la pintura y la memoria visual del cine, donde la emoción se convierte en protagonista.
La técnica del artista combina trazos enérgicos con una paleta vibrante, logrando que cada cuadro respire dinamismo y sugiera la ilusión del movimiento. Sus composiciones no se limitan a reproducir escenas, sino que reinterpretan el lenguaje cinematográfico desde la mirada pictórica, creando un espacio híbrido entre lo real y lo imaginado.
En esta muestra, el visitante podrá descubrir cómo Margareto transforma la iconografía del cine en metáforas visuales: la luz de un proyector, la silueta de una cámara, el gesto de un actor, se convierten en símbolos universales de la cultura contemporánea.
La obra de Ramón Margareto nos recuerda que el cine y la pintura comparten un mismo objetivo: emocionar, narrar y dejar huella en la memoria colectiva. Esta exposición es, en definitiva, una invitación a contemplar el arte como un gran escenario donde las imágenes nunca dejan de hablar.