Hay películas que apenas duran 90 segundos y, aun así, contienen algo que reconocemos como propio. Y hay vidas que, al mirarse en una pantalla, descubren que siguen teniendo palabras para el presente. De este cruce nace el Encuentro Intergeneracional de la Muestra de Cine Internacional de Palencia y que reúne a los participantes del concurso ’90 segundos de cine’ con los usuarios y las usuarias de la Residencia San Telmo.
No es un gesto simbólico ni una actividad al margen del festival, no debería entenderse como tal. Sino como un espacio compartido donde jóvenes creadoras y creadores que empiezan a contar el mundo con imágenes se sientan frente a quienes lo han vivido con otra cadencia. No sólo para explicar, sino para escuchar. Para comprobar cómo una historia mínima activa recuerdos, cómo un plano sencillo abre conversaciones profundas, cómo el cine —cuando se toma en serio—.
La experiencia recuerda algo esencial: el cine nació para verse juntos. Para generar conversación. Para poner en común lo que sentimos. Desde el humanismo atento de Ozu hasta el cine social europeo que ha sabido mirar a la gente corriente sin paternalismo, la historia del séptimo arte está atravesada por esa vocación de encuentro. Aquí se recupera con naturalidad, sin nostalgia.
En la Residencia San Telmo no se habla de técnica ni de formatos. Se habla de vida. De lo que permanece y de lo que cambia. De cómo una historia breve puede contener una verdad reconocible para cualquiera, tenga 20 ó 90 años, y más si es elaborado por las nuevas generaciones del séptimo arte palentino. El intercambio es horizontal, respetuoso, vivo. Y deja una certeza: la cultura sólo cobra sentido cuando se comparte.
Esta sección de marcado carácter social cuenta con el patrocinio de EDM a través de sus medios Gaceta de Castilla y León y freeMAG, comprometidos con las personas que entienden el cine como una herramienta de cohesión y escucha.